sábado, 19 de mayo de 2012

Blanco, negro o gris..

Definitivamente el gris no me gusta y ese puede ser uno de mis grandes defectos.. el gris es ambiguo, es indeciso, es el color que, en mi opinión acolita la pereza para decir depende, quizá, a lo mejor, es la pura zona de confort que nos permite vivir sin tomar decisiones contundentes en todos los niveles… Ahora bien, el hecho de que no me guste ese color no significa no que tenga mis momentos en que vivo ahí…  Vivir en ese color creo que nos hace navegar en una zona de mediocridad extrema, de inconsecuencia profunda y es el perfecto argumento para ser cauchos y movernos  a nuestro antojo por diferentes situaciones sin asumir seriamente nuestros actos y tomar decisiones.

El gris genera que tengamos muchas máscaras de acuerdo en donde estemos y con quien estemos.. el gris nos permite aparentar y mostrarnos de miles de formas cuando seguramente no somos ni parecidos a lo que mostramos..   Creo que hasta la biblia dice en alguna parte que o frio o caliente pero no tibio porque lo escupirán.. bueno algo así recuerdo que alguna vez me dijeron..   No es mejor ser frio, negro, caliente o blanco, pero definitivamente procurar no ser tibio o gris?

La paz no ha llegado al país por eso.. dicen querer la paz pero secuestran gente, dicen querer la paz pero matan niños, decimos querer paz pero hacemos daño a nuestra familia, decimos querer paz y engañamos al que tenemos al lado…   Decimos que apreciamos, queremos o hasta que amamos a alguien, pero al final muchas veces somos egoístas y solo pensamos en nuestra propia satisfacción y mejor si es a costa de otra persona… Cuantas veces saludamos a alguien solo para saber como está? Cuantas veces nos preocupamos por la salud de alguien y hacemos algo más que pensar?  Cuantas veces hablamos desinteresadamente con alguien sin pedir ayuda, un favor o sin esperar algo a cambio? Al contrario ahora.. Cuantas veces solo nos buscan por interés de cualquier índole.. un interés que desborda el hecho de solo saber como está el otro y de saber que cuenta con uno?  Por mi propia experiencia puedo decir que en muchas, muchas ocasiones somos unos interesados que solo nos preocupamos por nuestro propio yo y no más que eso… y cuando digo experiencia, es porque muchos son así conmigo y yo soy así con muchos…  

Somos una sociedad indolente y lo peor es que no nos damos cuenta, no lo aceptamos, porque estamos acostumbrados solamente a descubrir lo bueno que tenemos y ocultar lo malo.. y si por causalidad encontramos algo malo, somos expertos en la justificación y en culpar a los demás.. Claro, nunca tenemos la culpa, la culpa la tiene cualquiera excepto nosotros..  Peor aún, en los casos donde medianamente podemos encontrar algo de responsabilidad, o algún defecto con el que dañamos a alguien, no hacemos mucho por cambiar esa situación, al final del día eso no importa, con tal de lograr lo que queremos..

Se trata de sentido común y de aprender vivir en armonía, procurando no solo nuestro propio bien o bienestar sino el de los demás..   Con todo respeto, pienso que en las personas que dicen tener fe, que dicen creer en Dios y que ser dicen practicantes de alguna religión la situación es aún peor y es peor porque por su misma práctica religiosa tienen una formación un poco más profunda en el amor.. Conocen más que muchos, seguramente han vivido más que muchos, se dicen católicos, protestantes o evangélicos y en el caso de las religiones cristianas tienen a Cristo como ejemplo y qué?   En ese plano podemos llegar a ser perfectamente idénticos.. somos igual de egoístas, de envidiosos, llenos de defectos, de errores, con la diferencia que unos tienen la luz y los otros no..   Somos tibios, somos grises y en ambos casos (siendo creyente practicante o no) vamos por el mismo camino.. la guerra no termina y si bien desde la comodidad de nuestra casa no podemos evitar que secuestren gente o que maten niños si podríamos lograr que en nuestros espacios existiera un poco mas de armonía y de fraternidad desligada de nuestros propios intereses…

Ahora mismo me siento en una zona gris y de tibieza inmensa, intentando jugar, no, corrijo, jugando a dos bandas..  La zona de confort es perfecta, pero en el fondo se que hay que tomar decisiones, buenas o malas, pero hay que tomarlas, afrontando las consecuencias y por supuesto, sin dañar a nadie.. en el fondo me alegra saber que la zona gris que vivo hoy no afecta a nadie a mi alrededor..

Qué tal si hiciéramos el propósito de dejar de pensar un poco en nuestro propio yo y pensamos un poco en los demás? mas que pensar.. por que mejor  no empezamos a actuar ya? Qué tal si tomamos la decisión de ser auténticos? Qué tal si tomamos la decisión de ser consecuentes y que lo que pensamos, decimos y hablamos sea una línea más o menos recta para dejar de engañarnos a nosotros mismos y dejar de engañar a los demás?  Con la ayuda de Dios, de Alá, de Mahoma, de Jesús o tan solo con nuestra propia voluntad?   Tal vez el mundo sería un poco mejor que lo que es hoy…